En este artículo conocemos de primera mano, el impacto del Circular Sprint EcoCanvas en la empresa LERCA que produce y comercializa fusibles.
En Abril 2024, LERCA, una empresa manufacturera de Buenos Aires (Argentina), especializada en producción de fusibles industriales para el sector eléctrico, participó en un Circular Sprint EcoCanvas, donde pudo experimentar de primera mano el método y obtener resultados prometedores.
Hoy, hemos vuelto a hablar con ellos y su Director Técnico Federico Burlando nos cuenta en esta entrevista lo que significò para LERCA implementar el Sprint.
1) Contexto inicial
• Antes de participar del Circular Sprint, ¿cuál era la situación de la empresa? ¿Qué inquietud tenían?
Previo al Sprint teníamos una preocupación creciente: no sabíamos qué hacían nuestros clientes con los fusibles una vez que se quemaban. Entregábamos un producto, pero desconocíamos totalmente cuál era su destino final: si los acumulaban, si los tiraban, o si terminaban en la naturaleza. Esa falta de trazabilidad nos generaba inquietud, porque entendíamos que había un impacto ambiental del que no estábamos pudiendo hacernos cargo.
• ¿Y cuál era el principal reto que enfrentaban?
El desafío era cómo encarar el problema: cómo presentarnos ante las empresas de energía, cómo iniciar un proyecto que tuviera principio y fin, y cómo recuperar o revalorizar esos materiales que el cliente descartaba sin un proceso claro. No sabíamos por dónde empezar.
2) Experiencia durante el Sprint
• ¿Cómo describirían la dinámica del proceso y el trabajo con las herramientas de EcoCanvas?
Era un proceso totalmente nuevo para nosotros, pero muy amigable. El hecho de poder volcar ideas en papel y luego trasladarlas al EcoCanvas nos permitió ordenar lo que veníamos pensando de manera intuitiva. Las herramientas nos ayudaron a identificar dudas, priorizar y comprender mejor cada etapa del análisis.
• ¿Hubo un momento decisivo durante el Sprint?
Sí. Para nosotros fue revelador analizar el problema desde una perspectiva ambiental. Nunca lo habíamos razonado así. Entendimos que había componentes con distinto nivel de urgencia e importancia, y que debíamos enfocarnos primero en aquellos que generaban mayor volumen e impacto ambiental. Ese cambio de perspectiva fue clave.
• ¿Cuál fue el mayor descubrimiento?
El insight más fuerte surgió al analizar los ciclos de vida de los productos: descubrimos que muchos componentes eran perfectamente circularizables. Eso nos confirmó que íbamos por el camino correcto y nos impulsó a avanzar con el proyecto.
• ¿Qué aprendizajes inmediatos surgieron?
No conocíamos ninguna de estas herramientas, y ver cómo ordenaban nuestro pensamiento fue muy valioso. No solo para este proyecto, sino para futuros análisis internos.
3) Resultados obtenidos
• ¿Cuál fue el modelo circular que desarrollaron y en qué se diferencia de lo que hacían antes?
Antes entregábamos un producto y perdíamos totalmente la trazabilidad. No sabíamos dónde terminaba. Con el modelo circular, empezamos a cuantificar volúmenes, kilos de material y destinos finales. Logramos que esos fusibles vuelvan a nosotros, permitiendo su recuperación y reaprovechamiento de materiales que antes se descartaban.
• ¿Qué beneficios concretos vieron?
Ambientales: por primera vez sabemos qué destino tienen los fusibles quemados y podemos medir el impacto.
Operativos: reorganizamos procesos internos y nuestros clientes también se involucraron, generando hábitos más responsables.
Reputacionales: el proyecto creció más de lo imaginado. Pasamos de una empresa piloto a más de cinco ya incorporadas al modelo de circularización.
• ¿Hubo algún resultado inesperado?
Sí: la enorme predisposición de todos los actores, incluso en un país con tantas dificultades económicas. Tanto empresas como operarios se mostraron muy comprometidos con una iniciativa que trae beneficios a largo plazo.
• ¿Qué cambio concreto generó el Sprint?
Nos dio una metodología profesional. Teníamos intuiciones, pero no sabíamos cómo ordenarlas. El Sprint nos permitió estructurar el proyecto: dónde empezar, qué medir y cómo avanzar.
4) Implementación y seguimiento
• ¿Qué pasos dieron para pasar del prototipo a la acción?
Vimos que para los clientes era algo totalmente nuevo. Por eso, propusimos firmar un acuerdo inicial —una prueba piloto— que permitiera coordinar con los almacenes y empezar a recolectar los fusibles descartados. Ese fue el punto de partida para formalizar el proceso.
• ¿Cómo gestionaron la adopción interna?
Somos una pyme con estructura muy horizontal. Lo trabajamos mediante comunicación interna, compartiendo ideas y avanzando en equipo. No fue un proceso rígido, sino algo que fue creciendo a medida que los clientes se sumaban.
• ¿Qué indicadores utilizan?
Hoy miramos principalmente la cantidad de material recibido, su destino y la recuperación lograda. Aún no tenemos un sistema de indicadores cerrado porque el circuito está en pleno desarrollo, pero vemos un impacto creciente.
5) Reflexiones y aprendizajes estratégicos
• ¿Qué aprendizaje principal les dejó el Sprint?
Entendimos que nuestros productos deberán ser rediseñados para facilitar el desmontaje y la reutilización. Ese es un objetivo a mediano plazo. Hoy, el foco está en generar conciencia en los clientes y en contagiar esta cultura a otros proveedores.
• Si tuvieran que resumir qué significó el Circular Sprint para ustedes, ¿qué frase usarían?
"Intuición llevada a la acción."
• ¿Qué consejo darían a otras empresas?
Que se mantengan abiertas, que se dejen guiar y que liberen su pensamiento. La creatividad es clave para ver posibilidades que, de otro modo, no aparecen.
6) Cierre e inspiración
• ¿Cómo imaginan la evolución del modelo circular en los próximos años?
Sabemos que nuestra participación en el mercado argentino es pequeña a nivel global, pero creemos que el impacto real está en contagiar el modelo. Queremos ser un ejemplo para que otras empresas de energía y otros proveedores adopten la circularidad en sus productos. Esa es nuestra visión.
• ¿Por qué recomendarían el Circular Sprint a otras organizaciones?
Porque muchas empresas fabrican productos sin conocer el impacto posterior ni cómo aplicar economía circular. El Sprint no solo enseña el concepto, sino también cómo llevarlo a la práctica con una metodología clara y aplicable. Ese es su valor diferencial.
Para más información sobre LERCA, visita su web.
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